Sentí que mi destino era hacerte feliz... y al ver que no podía cumplirlo, el único camino que me quedaba por andar era el de la despedida. Y te dije adiós, en ese momento no me dí cuenta que no volvería a saber nada más de ti, aún así, me despedí sin mirarte a los ojos, en el fondo lo sabia, al igual que también se, que no moriré sin volverte a ver. Se dice que en algún lugar del planeta hay una persona 100% compatible a ti, con solo una mirada sentí que esa persona para mi, eres tu, que tu eras el amor de mi vida.
