2 de noviembre de 2011

que quede claro

No le olvidé, solo superé el hecho de que él ya no estuviera. Jamás olvidaré su existencia, siempre me quedará esa curiosidad por saber que estará haciendo y con quien. Pero llegará un momento en que intentaré recordar esos días a su lado y me daré cuenta de que ya no están, que han desparecido de mi memoria. Llegará una noche en la que me iré a dormir y me daré cuenta de que ya no le echo de menos. En que le veré y no tendré esa necesidad de ir y besarle. Porque ya no quedará nada. Solo el bonito recuerdo de que un día, nos quisimos de la mejor manera que supimos. Mientras que llegue el día, mi felicidad dependerá de él, de que sin hacer nada lo haga todo, de tenerlo a mi lado sin hablarme, de esos únicos momentos de la semana que a su lado sin estarlo estoy. De esas horas que se me pasan como segundos, de cuando me sonríe o cuando no lo hace. De cuando lo odio por quererlo tanto.