
¿A qué esperas? Ahora te sientes bien, estas a gusto, es ella quien te hace sentir así, pero no has probado a estar conmigo, no sabes como te sentirías. Aunque ya sabes la respuesta, lo sientes, te quiero a ti, con todas esas imperfecciones que tanto odio, con todo ese buen humor, y esa agonía. Solo a ti, no a ella, solo te quiero a ti, no te quiero con ella.
Yo no te voy a esperar. Tu no lo has hecho, no te voy a negar, que siento un vacío enorme, una sensación de amargura en la que el gesto se me tuerce y los ojos se me humedecen. No lo puedo imaginar, pero supongo que de alguna manera lo tengo que aceptar.
Solo vuelvo, una vez más, a esperarte.
